
Creía que esto nunca iba a suceder aunque lo temía más que a nada. Ha sucedido, irremediablemente algo ha muerto en mí. Esa parte en la que estoy junto a ti, en la que no me separo ni un milímetro, esa parte en la que no puedo dejar de pensar que te tengo a mi lado y que no te vas a alejar nunca, esa parte en la que me miras y me recorre una sensación inexplicable. Creía que no olvidaría tu olor ni tus palabras ni tu voz pero poco a poco el olvido me inunda, se apodera de mí y lo odio. No quiero olvidarme de ti, quiero que estés siempre presente de una forma u otra pero ahora que no estás es todo tan difícil. Y ahora pienso en cuando te volveré a ver, en cuando volveré a oír tu dulce voz, en cuando volveré a oler ese olor que se graba en mi mente y creo que lo huelo en todas partes, en cuando volveré a tenerte a un milímetro de mí acechándome con tu calor… No creía que te iba a echar de menos tanto como te estoy echando y no creía que iba a volver a llorar por ti de la manera en la que lloro cada noche. Ya ha pasado un tiempo y sigo sin poder contener la respiración cuando algo me recuerda a ti, a tu autenticidad. Nunca podré olvidar tu presencia, estoy segura, se clavó como un clavo ardiendo en mi corazón, como una huella que consigues grabar en la piedra para que nunca se borré. Siempre me quedará la esperanza ya que es lo último que se pierde.
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